Individual
Habitación acogedora con cama individual, ventana en arco y el silencio propio de un claustro colonial.
El Hostal Cofradía del Monje ocupa una casona colonial restaurada a pasos de la Catedral de la Inmaculada y del río Tomebamba, en el corazón del centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Patios empedrados, balcones de madera y el trato cercano de siempre.
El nombre "Cofradía del Monje" recuerda a las antiguas hermandades religiosas del Cuenca colonial. Hoy, entre sus patios empedrados y balcones de madera, el hostal recibe a viajeros que buscan alojarse en el corazón histórico de la ciudad, sin resignar tranquilidad ni cercanía.
A pasos de la Catedral de la Inmaculada, de museos y del río Tomebamba, ideal para explorar Cuenca a pie desde una base con carácter propio.
Tres categorías pensadas para cada tipo de viaje, todas con el encanto de la casona colonial.
Habitación acogedora con cama individual, ventana en arco y el silencio propio de un claustro colonial.
Espacio amplio con cama doble, balcón sobre el patio colonial y la calidez de la casona en cada detalle.
Ideal para grupos o familias, con camas separadas y espacio de sobra sin perder el ambiente colonial.
Tarifas sujetas a temporada y disponibilidad — confirma por teléfono.
El encanto colonial de Cuenca, con la comodidad y la atención de un hostal familiar.
En pleno casco colonial de Cuenca, Patrimonio de la Humanidad.
Patios empedrados con fuente, para descansar entre paseos.
Atención y check-in a cualquier hora del día.
Internet disponible en todas las habitaciones.
Trato cercano, de anfitrión a huésped, en cada estadía.
A pasos de la Catedral de la Inmaculada y de los museos.
Balcones de madera y detalles originales conservados.
A pocos minutos caminando del río y sus miradores.
Patios, arcos y balcones que hacen de tu estadía en Cuenca una experiencia con historia.
Ilustraciones representativas de la casona y su entorno colonial.
La experiencia de quienes ya recorrieron Cuenca desde la casona colonial.
"La casona tiene un encanto único, con patio y balcones de madera. Caminamos hasta la Catedral en cinco minutos. Volveríamos sin dudarlo."
"Llegué solo y me trataron como familia. La habitación individual era simple pero muy cómoda, y el patio invita a quedarse leyendo."
"Fuimos en familia y la habitación múltiple nos alcanzó bien. Lo mejor: poder ir caminando a todos lados del centro histórico."
Testimonios ilustrativos para demostración de diseño.
Llamá a nuestra recepción y confirmamos disponibilidad, tarifas y la categoría de habitación que mejor te acomode.